Por Ra G. Abad, licenciado en Filología Hispánica
1. INTRODUCCIÓN
Y JUSTIFICACIÓN
El debate actual
sobre el denominado lenguaje inclusivo ha bifurcado las soluciones prácticas en
dos grandes corrientes discursivas:
a) La
estrategia de visibilización (basada en el desdoblamiento léxico sistemático de
carácter corporativo): los hombres y mujeres, los ciudadanos y ciudadanas, los solicitantes y las
solicitantes o los obligados
y las obligadas tributarias.
b) La
estrategia de neutralización (basada en el uso de colectivos abstractos o
construcciones impersonales): el ser humano, la ciudadanía, las personas solicitantes, la parte interesada[1]
Este artículo
aborda dicho fenómeno desde la ciencia lingüística y la filología descriptiva,
alejando el análisis de sesgos o interpretaciones políticas coyunturales para
centrarse en la viabilidad estructural del idioma.
Esta tesis defiende que la segunda vía —la neutralización mediante recursos endógenos del idioma— constituye la única opción científica, pedagógica y metodológicamente viable. Cumple de manera óptima con las demandas legítimas de representación social en el registro contemporáneo sin necesidad de desmantelar la arquitectura gramatical del español ni vulnerar el principio universal de economía del lenguaje.
2. ARGUMENTOS
CENTRALES DE LA TESIS
2.1 EL
DESDOBLAMIENTO SISTEMÁTICO Y LA EFICIENCIA COGNITIVA
La lengua es un diasistema
económico por naturaleza que busca transmitir el máximo de información con el
menor esfuerzo cognitivo adaptativo (Martinet, 1955). El desdoblamiento continuo genera una redundancia
artificial y satura la memoria de trabajo[2]
del receptor durante la lectura o la escucha, restando eficacia al mensaje sin
aportar un valor semántico real. La repetición constante de determinantes,
núcleos nominales, pronombres y morfemas fragmenta la secuencia discursiva y
entorpece la asimilación profunda de los datos.
2.2 VIABILIDAD
GRAMATICAL DE LA NEUTRALIZACIÓN COLECTIVA
El uso de
nombres colectivos (el profesorado, el
personal, la juventud) y sustantivos genéricos (el ser humano, la persona) forma parte de los recursos legítimos y
plenamente normativos de la lengua. Modificar el discurso a través de la
neutralización colectiva es gramaticalmente impecable, no requiere inventar
morfemas ajenos a la morfología flexiva (como la desinencia «-e») ni forzar
concordancias agramaticales. Al recurrir a palabras cuya naturaleza ya engloba
la colectividad por su propio significado, se logra un discurso verdaderamente
universal sin generar fricciones estructurales en el engranaje morfosintáctico.
3. RIGOR
DIACRÓNICO Y MORFOLOGÍA HISTÓRICA: EL MASCULINO GENÉRICO COMO HEREDERO FUNCIONAL
DEL NEUTRO LATINO
Para comprender
la naturaleza del llamado masculino genérico en la lengua española, es
imperativo abandonar los apriorismos ideológicos vigentes y analizar el
fenómeno desde la filología y la lingüística diacrónica. La afirmación de que
el uso del masculino para grupos mixtos responde a una estructura patriarcal
impuesta carece de sustento científico. La realidad es estrictamente
morfológica: el masculino gramatical en español no es el opuesto excluyente del
femenino, sino el sucesor funcional y formal del género neutro latino:
3.A EL SISTEMA TRIPARTITO
DEL LATÍN CLÁSICO: DEL COLAPSO FONÉTICO A LA SIMPLIFICACIÓN
MORFOSINTÁCTICA
En
el latín clásico coexistía un sistema de tres géneros gramaticales con funciones
claramente diferenciadas a través de sus declinaciones:
- El
masculino (genus masculinum) para designar varones y seres animados masculinos (dominus, el señor).
- El
femenino (genus femininum) para designar mujeres y seres animados femeninos (domina, la señora).
- El
neutro (genus neutrum), que se utilizaba para realidades inanimadas, conceptos
abstractos y, de manera crucial, para colectividades e indeterminaciones donde
el sexo no era relevante (templum, el
templo; votum, la promesa).
El paso del
latín clásico al latín vulgar estuvo marcado por la pérdida de la «-m» final en
los casos acusativos y la apertura de las vocales breves, lo que provocó una
convergencia morfológica inevitable. El acusativo masculino bonum (bueno) y el acusativo neutro bonum (lo bueno) terminaron pronunciándose
exactamente igual (bonu) tras la
caída de la consonante final. Al volverse fonéticamente indistinguibles, el
cerebro de los hablantes unificó ambas categorías en una sola macrocategoría
morfológica. Por
su parte, en el paradigma del plural, donde los neutros terminaban en «-a» como bona (“las cosas buenas”), el
sistema operó mediante un reajuste analógico: al desaparecer el neutro
singular, las formas colectivas mixtas y abstractas fueron asimiladas por el
masculino plural debido a su naturaleza de género no marcado. Fue así como el masculino asumió las
funciones del neutro a través de un proceso de sincretismo fonético —entendido como la unificación
de sonidos— y convergencia morfológica de los paradigmas flexivos.
3.B LA ASIMILACIÓN DE LA FUNCIÓN
GENÉRICA Y COLECTIVA
Al desaparecer
el neutro como flexión independiente para sustantivos y adjetivos, sus
funciones semánticas fueron heredadas por el masculino, el cual adoptó la
propiedad de indiferenciación o "género no marcado".
El neutro latino
poseía la facultad de designar la clase, la especie o el todo. El femenino, en
cambio, protegido por la estabilidad fonética de la vocal «-a» (bona), permaneció intacto como un género
altamente especializado para la especificidad excluyente y privativa referida
únicamente a seres femeninos.
Ejemplo
comparativo: Si en latín se quería decir «Todos están cansados» (aludiendo a un
grupo mixto o, de manera indeterminada, a la humanidad en abstracto), se
recurría al plural neutro Omnes fessi
sunt. Al colapsar el sistema lingüístico y reconfigurarse (simplificarse),
la desinencia del plural masculino y la del neutro convergieron. El resultado
en castellano actual, Ellos están
cansados, no constituye un acto de exclusión social, sino la pervivencia
del mecanismo que el latín usaba para la abstracción colectiva.
3.C ANÁLISIS FORMAL DE LA
CONCORDANCIA ABSTRACTA Y EL ARTÍCULO "LO"
La prueba
científica más sólida de que el masculino español opera como el contenedor del
neutro se encuentra en las estructuras enfáticas del tipo «lo + [adjetivo] +
que» cuando introducen enunciados abstractos o proposicionales carentes de
género. En la oración Es increíble lo
complejo que resulta dirimir esta controversia, la flexión en «-o» de «complejo»
no denota masculinidad biológica ni responde a una concordancia con el
sustantivo posterior («controversia»), sino que se inmoviliza en la forma
morfológica no marcada por exigencia de la abstracción pura. Por el contrario,
se delimita formalmente que sustantivos colectivos como el personal poseen género gramatical masculino inherente fijo y
rigen concordancias ordinarias de estricta flexión morfológica (El personal cansado).
4. EL DEBATE EN EL DISCURSO
PÚBLICO: ANÁLISIS DE ARGUMENTOS CONTRAPUESTOS Y REFUTACIÓN DEL SUPUESTO
MACHISMO LINGÜÍSTICO
4.1 DIALÉCTICA
DEL LENGUAJE DE GÉNERO EN PUBLICACIONES ESPECIALIZADAS Y PRENSA DE REFERENCIA
El examen de la bibliografía
especializada en lingüística aplicada devela una polarización argumentativa
entre dos paradigmas epistemológicos bien definidos:
a) Argumentos
a favor de la visibilización (paradigma sociolingüístico crítico): Quienes
defienden la intervención política sobre el léxico argumentan que el uso
continuado del masculino genérico invisibiliza históricamente a las mujeres en
el espacio civil y simbólico y sostienen que la lengua no es neutra, sino un
reflejo dialéctico de las relaciones de poder heteropatriarcal. Por tanto, el
desdoblamiento opera como un reactivo crítico imprescindible para modificar la
percepción social y combatir asimetrías de género. Un ejemplo característico de
esta praxis se constata en las reformas de los estatutos universitarios, donde
se sustituyen sistemáticamente las menciones uninominales por fórmulas bilaterales
obligatorias (v. gr., El texto será
redactado por el director o la directora de la tesis bajo la supervisión del
tutor o la tutora).
b) Argumentos
en contra del desdoblamiento sistemático (paradigma estructural-normativo): En
la vertiente opuesta, los lingüistas descriptivos señalan la ineficacia
práctica de estas modificaciones impuestas. El argumento central reside en que
tanto el tedioso desdoblamiento morfológico binario tradicional en sustantivos
y adjetivos empleando las terminaciones «-os» y «–as» como las innovaciones
propuestas forzadamente (tales como la desinencia «-e» o los recursos gráficos
de la «@» y la «x» —el primero
desprovisto de naturaleza alfabética y ambos ajenos a la morfología flexiva española—),
atentan contra la inteligibilidad del
idioma, saturan el canal de comunicación, entorpecen gravemente la
lectoescritura (especialmente en usuarios que dependen de lectores de pantalla
para la accesibilidad visual) y resultan disfuncionales al no responder al uso
soberano y orgánico de la propia comunidad de hablantes.
4.2 CUESTIONAMIENTO
FILOLÓGICO DEL SUPUESTO MACHISMO
GRAMATICAL
La asimilación
de la función genérica por parte del masculino responde de manera exclusiva a
leyes de evolución fonética y morfosintáctica y no a una intención ideológica
de sometimiento o exclusión. Acusar a la estructura gramatical del español de
ser machista representa un error conceptual severo. En filología, la selección
del masculino plural como término genérico responde a la Teoría de la Marcación
(Jakobson, 1932). Aunque este principio fue postulado originalmente por el
autor para explicar la asimetría en el sistema verbal, la lingüística posterior
lo extendió con éxito a las categorías de género para demostrar que las lenguas
organizan sus elementos en oposiciones binarias de economía cognitiva[3]. A
este respecto, es imperativo recordar que el género gramatical opera como una
categoría formal y clasificatoria inherente a los sustantivos, y no como un
reflejo especular de la anatomía o el sexo biológico de los referentes:
- Género
no marcado, neutral o por defecto (extensivo): el masculino no posee rasgos
morfológicos específicos que restrinjan su alcance únicamente a los varones en contextos
colectivos. Funciona como la opción neutral o por defecto del sistema.
-
Género
marcado o específico (intensivo): el femenino porta la marca semántica
restrictiva; su aparición excluye explícitamente al masculino (v. gr., si
enunciamos las alumnas, el sistema
lingüístico restringe la referencia solo a mujeres).
Por consiguiente, que
el masculino abarque ambos sexos en enunciados generales es un principio de
máxima extensión semántica heredado del neutro y no una valoración jerárquica
de superioridad social. La opresión y el sesgo residen en el uso consciente e
intencional que los hablantes pueden hacer de la lengua, jamás en el andamiaje
morfológico abstracto del idioma. Un claro
ejemplo de esta neutralidad operativa se observa en las advertencias de
seguridad pública del tipo Todos los pasajeros
deben permanecer sentados. En estos contextos, la asunción de que el
masculino posee un valor biológicamente excluyente generaría un inmediato
absurdo operativo: si una pasajera interpretara que la instrucción no le afecta
por el simple hecho de estar formulada en masculino gramatical, podría
levantarse de su asiento en pleno trayecto, comprometiendo gravemente su propia
integridad física. Este hecho demuestra que, en la práctica discursiva real,
el cerebro humano procesa el masculino genérico de
forma instintiva como un contenedor universal y no como una exclusión
biológica. Interpretarlo así es un requisito cognitivo y
pragmático indispensable para la convivencia civil.
4.3 PERSPECTIVAS
Y DICTÁMENES DE AUTORIDADES FILOLÓGICAS Y DE LA INVESTIGACIÓN APLICADA
El corpus de
opinión de los especialistas en lingüística respalda unánimemente el
mantenimiento de la economía de las estructuras estables del idioma:
Como expone el
catedrático y académico Ignacio Bosque en Sexismo
lingüístico y visibilidad de la mujer (2012), las guías de lenguaje
inclusivo vulneran de manera sistemática las reglas de concordancia básicas del
español al forzar e imponer duplicaciones que ningún hablante nativo utiliza de
forma espontánea en su vida cotidiana. Dictamina que la gramática no es sexista
y que el masculino plural ya cumple con suficiencia la función de término
inclusivo.
En idéntico
sentido, la filóloga e historiadora de la lengua Concepción Company Company (2019,
Género gramatical y sexismo lingüístico.
El andamiaje de la lengua) incide en que los cambios lingüísticos impuestos
desde la política o la legislación son superficiales e inútiles para
transformar la realidad social. Sostiene que confundir el género gramatical
(categoría formal) con el sexo biológico (categoría anatómica) empobrece la
sintaxis y desvía el foco de las verdaderas batallas estructurales por la
igualdad laboral y civil.
5. ÁMBITOS DE JUSTIFICACIÓN DE LA
VISIBILIZACIÓN LÉXICA Y LÍMITES SINTÁCTICOS DEL DESDOBLAMIENTO CRÓNICO
5.1 CASOS DE
PLURALIDAD Y LEGITIMIDAD NORMATIVA: ÁMBITOS PROFESIONALES E INCLUSIÓN CIVIL
Frente a la
oposición al desdoblamiento ciego y mecánico, es fundamental delimitar
metodológicamente los supuestos en los que la explicitación léxica de ambos
géneros en plural resulta aceptable, correcta, necesaria y gramaticalmente
impecable. Por un lado, el empleo de fórmulas duales en plural como los investigadores y las investigadoras,
los peritos y las peritas o los expertos y las expertas resulta
plenamente legítimo y no constituye una anomalía morfológica. En el ámbito
sociolingüístico actual, la mención de ambos géneros en profesiones,
disciplinas científicas o rangos institucionales históricamente masculinizados
cumple una función descriptiva crucial de la realidad laboral: visibilizar de
forma activa el acceso y la consolidación de la mujer en esferas de alta
cualificación. Nombrar estas realidades colectivas (los jueces y las juezas, los presidentes y las presidentas, los
diputados y las diputadas) constituye un acto de precisión léxica
respaldado por la tendencia de la norma culta y promovido por la propia Real
Academia Española, siempre que la flexión se ajuste a las reglas de formación
de palabras del español.
Por otro lado,
esta justificación de inclusión no se restringe de manera exclusiva al ámbito
de las profesiones cualificadas o de alto rango socioeconómico. La necesidad de
explicitación morfológica encuentra un segundo fundamento legítimo en la
dimensión de la proximidad civil, los derechos comunitarios y la cohesión
afectiva del espacio público. Es precisamente en este escenario -una reunión de
propietarios, por ejemplo- donde cobra plena validez la mención dual de los vecinos y las vecinas. En los discursos de representatividad
local, asambleas ciudadanas o actas de convivencia comunitaria, la cercanía
humana y la coparticipación de los residentes en la vida cotidiana justifican
semánticamente el desdoblamiento, transformándolo en un recurso de integración
identitaria y reconocimiento mutuo. La anomalía metodológica, por lo tanto, no
reside en la visibilización específica y contextualizada de estos colectivos (los alcaldes y alcaldesas, los ciudadanos y ciudadanas, los vecinos y vecinas),
sino en la transposición automática, monótona y redundante del desdoblamiento a
lo largo de textos administrativos institucionales, así como en manuales
corporativos, disposiciones judiciales y documentos de contratas públicas, con
la consiguiente afectación de elementos abstractos y conectores.
5.2 INCIDENCIA
DE LA REDUNDANCIA MORFOLÓGICA: ANÁLISIS DE CASOS LÍMITE EN SINTAXIS COMPLEJA
El
desdoblamiento sistemático muestra su inviabilidad técnica cuando se enfrenta a
estructuras sintácticas complejas donde las marcas de género carecen de correlato
biológico directo. Estas anomalías se manifiestan de manera flagrante en
el andamiaje morfosintáctico a través de las siguientes variables de control
estructural:
5.2.1
DESNATURALIZACIÓN DEL VALOR ASPECTUAL Y LA QUIEBRA DE LA CONCORDANCIA LINEAL
El participio en una cláusula
absoluta o en estructuras de ablativo absoluto no responde a los rasgos biológicos
de los sujetos, sino que indica el aspecto perfectivo y concluido de una acción
previa al verbo principal. Al intentar aplicar la corriente de visibilización a
la fórmula administrativa ordinaria, el redactor del documento institucional se
ve obligado a duplicar la secuencia oracional completa empleando estructuras de desdoblamiento forzadas como
Llegados y llegadas a este punto, se
levantó la sesión
(o la fórmula abreviada Llegados/as a
este punto...); Vistos los
candidatos y vistas las candidatas de la convocatoria... (o vistos/as los/as
candidatos/as). Desde el punto de vista morfosintáctico, estos
desdoblamientos incurren en una redundancia morfológica estéril y agramatical
por varios motivos:
a) La desnaturalización
del valor aspectual y la concordancia léxica: Al forzar la flexión genérica en
una cláusula absoluta como llegados,
se distorsiona su función primordial, que es la de indicar el valor terminativo
o conclusivo de una acción previa al
verbo principal y no la de determinar el sexo biológico de los referentes.
b) La duplicación
de la conectiva lógico-temporal: Se fuerza la repetición artificial del participio (vistos
y vistas), fragmentando una acción verbal que por naturaleza es única y
abstracta. El
participio en cláusulas absolutas funciona sintácticamente como un conector de
tiempo y aspecto (equivalente a «una vez que se vieron...»). Al desdoblarlo (vistos
y vistas), se está duplicando el nexo lógico de la oración de forma
artificial.
c) Destrucción
de la economía discursiva: Convierte un recurso sintáctico diseñado originalmente para la concisión y
la rapidez comunicativa en una secuencia doble y tediosa, y pone de relieve que
la morfología de género impuesta genera una sobrecarga cognitiva que atenta
contra la elegancia y la fluidez del idioma.
5.2.2
FRACTURA EN LAS CONSTRUCCIONES DE IMPERSONALIDAD Y PASIVA REFLEJA
Esta misma disfunción estructural se
replica en los enunciados de carácter impersonal gobernados por la partícula «se», cuyo propósito filológico
es la elisión absoluta y la indeterminación del agente del discurso. En fórmulas
institucionales recurrentes como Se
notificará al infractor o a la infractora, quien deberá personarse en la
secretaría para ser debidamente sancionado o sancionada, la
imposición del desdoblamiento sistemático traiciona la propia naturaleza
sintáctica de la oración. Obligar al sistema lingüístico a bifurcar de forma
consecutiva determinantes, nombres, relativos y participios destruye el
propósito de la impersonalidad al introducir una marca biológica explícita
donde la sintaxis exige neutralidad absoluta, lo que fractura el dinamismo del
enunciado e impone una sobrecarga cognitiva innecesaria en la memoria de
trabajo del receptor.
5.2.3 EL
COLAPSO POR ATRACCIÓN EN ESTRUCTURAS DISTRIBUTIVAS CORRELATIVAS («cada uno / cada una»)
Este fenómeno de distorsión
sintáctica se hace patente cuando se intenta fragmentar el pronombre
distributivo en construcciones complejas que exigen un cuantificador posesivo o
un pronombre recíproco unitario.
En el plano de los posesivos, al
contrastar la secuencia Cada uno de los
aspirantes entregará su documento y acta propios al tribunal frente a la
bifurcación del sujeto distributivo en Cada
uno y cada una de las aspirantes entregará su propio documento y su propia acta
al tribunal se constata que el determinante posesivo de tercera persona «su» se ve obligado a una doble concordancia consecutiva con los
sustantivos inanimados posteriores, con la consiguiente hipertrofia de la
estructura nominal mediante una redundancia que atenta contra la economía.
Por otro lado, se advierte un
colapso absoluto del sistema cuando se introduce un pronombre recíproco
unitario. Mientras
que la estructura estándar se resuelve de manera limpia en Cada uno se apoyaba el uno al otro, la intromisión del desdoblamiento, Cada uno y cada una se apoyaban…, genera un bloqueo
irresoluble en la cadena sintáctica al obligar al hablante a elegir entre
opciones agramaticales o hiperbólicas: los unos a los otros y las unas a
las otras, los unos a las otras y las unas a los otros.
Intentar coordinar la secuencia genera
aberraciones de linealidad sintáctica. Asimismo, el
desdoblamiento del cuantificador (cada uno y cada una)
transforma la naturaleza formal del sujeto en un elemento compuesto plural, mutación
que aboca al redactor a una doble encrucijada normativamente insostenible:
forzar el verbo en singular por la inercia distributiva de «cada» o concordarlo en plural (aportarán). Ambas alternativas
fracturan la cohesión natural del enunciado y ponen de manifiesto que la
estructura distributiva del español no soporta la atomización de género sin
quebrar la cohesión del sintagma nominal.
5.2.4 LA
FRACTURA DE LA CONCORDANCIA LINEAL POR PROXIMIDAD ANTE ADJETIVOS POSTPUESTOS
Esta tipología de concordancia ocurre
al aplicar el desdoblamiento a núcleos nominales de distinto género gramatical
coordinados, seguidos por un único adjetivo calificativo. El contraste
entre la estructura estándar y no desdoblada (Los profesores titulares asistirán al claustro) y la variante de
visibilización (Los profesores y las
profesoras titulares asistirán al claustro) devela la inconsistencia del
sistema. El adjetivo «titulares» es invariable en su forma, pero responde a una
concordancia de género gramatical mixto debido a la naturaleza extensiva del
masculino plural. Al anteponer
el núcleo nominal femenino, el adjetivo por proximidad parece calificar
únicamente a las mujeres; sin embargo, al estar inmovilizado en el plural
extensivo de la flexión, el sistema gramatical se ve obligado a unificarse bajo
la concordancia del masculino genérico por ser el género no marcado.
Esta misma
inviabilidad se manifiesta ante adjetivos de dos terminaciones. Si el redactor
opta por desdoblar tanto los núcleos como sus modificadores, como en la
secuencia «los diputados electos y
las diputadas electas», el conflicto ya no es de concordancia, sino de hipertrofia y
destrucción absoluta de la economía discursiva al expandir un sintagma de tres
palabras a siete. Si, por el contrario, intenta salvaguardar la concisión
posponiendo un único adjetivo, el sistema gramatical aboca al redactor a un
callejón sin salida: escribir «los diputados
y las diputadas electos» recae de forma automática en el masculino
genérico y anula la visibilización pretendida, mientras que optar por «los diputados y las diputadas electas»
incurre en una agramaticalidad por proximidad que restringe el alcance del
adjetivo exclusivamente a las mujeres, excluyendo de la condición jurídica a los
varones.
El análisis
descriptivo evidencia que el afán por visibilizar a las mujeres en la variante desdoblada
queda completamente anulado por las propias leyes internas e inflexibles del
idioma y constata la
contradicción lógica de la sobrecarga léxica.
6. MARCO
METODOLÓGICO Y ANÁLISIS DE LA APLICACIÓN PRÁCTICA DEL CORPUS
6.1 DISEÑO
METODOLÓGICO Y UNIDADES DE ANÁLISIS
La investigación
adopta un diseño mixto de alcance descriptivo-explicativo. El corpus empírico
queda configurado por textos de circulación oficial emitidos en el ámbito
institucional hispanohablante, clasificados en: documentos legislativos, guías
institucionales de lenguaje inclusivo y actas administrativas de alta densidad
corporativa. Para medir el impacto de la visibilización frente a la
neutralización se establecen tres variables de control cuantitativo: la
extensión absoluta, la densidad de desdoblamiento y el coeficiente de expansión
sintáctica.
6.2 CASO DE
ESTUDIO A: EXPOSICIÓN Y MUESTRA CON
DESDOBLAMIENTO SISTEMÁTICO
Se somete a
control empírico un fragmento real extraído del corpus institucional
universitario que exhibe una aplicación sistemática del desdoblamiento:
Los decanos y las
decanas, en coordinación con los secretarios académicos y las secretarias
académicas de las facultades correspondientes, convocarán a los profesores y
las profesoras titulares, así como a los alumnos y las alumnas que actúen como
delegados y delegadas, para que asistan a los consejos y las comisiones técnicas...
Métricas del
Caso A: extensión absoluta de 53 vocablos y una densidad de desdoblamiento de 6
estructuras duplicadas consecutivamente.
Diagnóstico
crítico: El segmento los profesores y las
profesoras titulares revela la inconsistencia de la visibilización
morfológica; al mantenerse el adjetivo titulares
invariable en su forma de plural mixto, el engranaje morfosintáctico recurre
obligatoriamente a la concordancia regida por el género no marcado para
englobar a todo el conjunto, mecanismo lingüístico que desactiva la sobrecarga
léxica previa. Este sincretismo certifica que las leyes internas del idioma asimilan
por completo el rasgo femenino que se acababa de introducir y condenan todo el empeño
previo de duplicación a un resultado estéril e invisible para el receptor[4].
6.3 CASO DE
ESTUDIO B: PROPUESTA DE OPTIMIZACIÓN
MEDIANTE NEUTRALIZACIÓN GENÉRICA
Aplicando de
forma inteligente los recursos legítimos y normativos de la lengua basados en
sustantivos colectivos e institucionales, se plantea la siguiente reescritura
del fragmento:
El decanato, en
coordinación con la secretaría académica de cada facultad, convocará al profesorado
titular y a la representación estudiantil delegada para asistir a los consejos
y las comisiones técnicas...
6.4
INTERPRETACIÓN DE RESULTADOS Y COEFICIENTE DE EXPANSIÓN SINTÁCTICA
El contraste empírico arroja los siguientes
datos concluyentes:
Recuento de palabras optimizado: el
texto se reduce a 31 vocablos.
Coeficiente de
expansión sintáctica: se verifica una reducción exacta del 41.51 % del volumen
del texto original.
Conclusión del
análisis: la estrategia de neutralización genérica (decanato, secretaría, profesorado, representación estudiantil)
restituye de manera impecable la linealidad sintáctica y optimiza la velocidad
de procesamiento cognitivo, lo que demuestra empíricamente la viabilidad de una significación
universal respetuosa mediante el uso eficiente de la economía lingüística.
7. CONCLUSIONES
GENERALES
El
desarrollo de la presente investigación y la consecuente contrastación empírica
de las variables aplicadas sobre el corpus de guías institucionales permiten
fijar las siguientes conclusiones fundamentales respecto al uso del lenguaje en
el ámbito formal contemporáneo:
7.1 PRIMACÍA DEL
PRINCIPIO DE ECONOMÍA LINGÜÍSTICA
Se acredita de
forma concluyente que la estrategia de neutralización genérica es la única
alternativa discursiva que respecta el principio universal de economía
lingüística. El análisis cuantitativo aplicado en el apartado 6 corrobora que
la reescritura de los textos administrativos mediante sustantivos colectivos y
abstractos normativos logra una reducción exacta del 41.5% de la masa textual
en comparación con los modelos basados en el desdoblamiento crónico. La
economía de la lengua no opera bajo una directriz arbitraria o misógina, sino
como una ley de optimización del sistema que garantiza la eficacia de la
transmisión del mensaje.
7.2 OPTIMIZACIÓN
Y EFICIENCIA COGNITIVA DEL RECEPTOR
Desde la
perspectiva de la psicolingüística, los resultados de esta investigación validan
la hipótesis de la sobrecarga en la memoria de trabajo. El desdoblamiento
sistemático de determinantes y núcleos nominales introduce una redundancia
artificial que satura el bucle fonológico, ralentiza la velocidad de lectura e
induce a la fatiga cognitiva del receptor. Por el contrario, la neutralización
genérica mantiene intacta la linealidad sintáctica y los algoritmos cerebrales
de predicción léxica, y revela que la fluidez comunicativa y la comprensión profunda
de un texto, ya sea oral o escrito, son inversamente proporcionales a su
densidad de duplicación morfológica.
7.3 LEGITIMIDAD
DIACRÓNICA DEL GÉNERO NO MARCADO
La aproximación
filológica de esta investigación despoja al masculino genérico de las lecturas
de carácter ideológico que pretenden definirlo como una estructura de exclusión
social. La lingüística diacrónica prueba que la confluencia morfológica
derivada del colapso del sistema tripartito del latín clásico hacia el latín
vulgar provocó que el masculino asimilara de manera orgánica las funciones de
la abstracción colectiva e indeterminada propias del género neutro. Al ser el
masculino el género no marcado en español, su uso para grupos mixtos constituye
una propiedad puramente formal y estructural de la gramática.
7.4
INCONSISTENCIA SINTÁCTICA DE LA VISIBILIZACIÓN MORFOLÓGICA
El análisis
práctico del corpus pone de manifiesto las severas limitaciones estructurales
que afronta el desdoblamiento crónico cuando interactúa con la cadena de
concordancias. Al duplicar los núcleos nominales pero verse obligada a mantener
los adjetivos de una sola terminación invariables (como ocurre en el segmento
«los profesores y las profesoras titulares»), el engranaje morfosintáctico se
ve forzado a unificarse en su condición de término no marcado. Esto confirma la
inviabilidad metodológica de forzar las flexiones de un idioma que posee una
estructura fundamentalmente binaria y no marcada.
7.5 AUTONOMÍA DE
LA ESTRUCTURA GRAMATICAL FRENTE AL DETERMINISMO HISTÓRICO-SOCIAL
Como conclusión
última, esta tesis establece que la democratización del discurso institucional
y la legítima búsqueda de equidad en la representación social no requieren la
alteración artificiosa de los pilares sintácticos del español. La estrategia de
neutralización genérica se erige como la solución óptima: concilia las demandas
de inclusión discursiva actuales con el rigor del sistema lingüístico compartido,
al tiempo que ratifica que el español ya cuenta con mecanismos internos y
normativos suficientes para albergar la universalidad de los hablantes sin
mermar su cohesión estructural ni su irrenunciable eficiencia comunicativa.
7.6 GÉNESIS
SOCIOECONÓMICA DEL ANDROCENTRISMO Y FIJACIÓN DE LA NORMA INSTITUCIONAL
Se puede
reconocer que el masculino genérico es la herramienta técnica más eficiente y
arraigada del sistema actual (postura académica) y, al mismo tiempo, admitir
que el lenguaje es vivo y refleja visibilidades o invisibilidades sociales que
se pueden modificar voluntariamente si la sociedad cambia. La lingüística histórica explica cómo se fusionaron los géneros
gramaticales del latín al castellano, un proceso morfológico ciego. Pero no es
menos cierto que esa evolución ocurrió dentro de sociedades históricamente
patriarcales, arraigadas
en un entramado sociocultural androcéntrico donde el varón ha ostentado la representación
de lo universal, una dinámica que provocó que la norma social y la gramatical se retroalimentaran
mutuamente.
Un paralelismo
histórico de esta dinámica estructural se constata diacrónicamente desde el
nacimiento mismo de las instituciones civiles. Las bases de la dominación
androcéntrica no se originaron de manera espontánea, sino que se asentaron hace
unos 10 000 años, durante la transición socioeconómica hacia el Neolítico. El
paso de las sociedades paleolíticas igualitarias a una economía agrícola
sedentaria propició la aparición de la propiedad privada, la acumulación de
excedentes y una división sexual del trabajo orientada al control estricto de
la reproducción para garantizar la línea de herencia patrilineal.
Este cambio
socioeconómico influyó de manera directa en el surgimiento posterior de la
escritura cuneiforme en Mesopotamia (hacia el 3200 a. C.), la cual no nació con
fines estéticos, sino como una herramienta de control contable y legal al
servicio de las élites masculinas que gestionaban los nuevos recursos privados.
La palabra escrita operó así como el mecanismo perfecto para institucionalizar,
normalizar y perpetuar el androcentrismo a través de la codificación jurídica
de la mujer como propiedad en el Código de Hammurabi (siglo XVIII a. C.), del monopolio de la
educación reservado en exclusiva a los escribas y del desplazamiento de las
deidades de la fertilidad y de la tierra por la supremacía de un panteón de
dioses guerreros que legitimó narrativas místicas androcéntricas como los mitos
de Pandora, en
la tradición griega, o Eva, en la hebrea.
No obstante la
evidente imbricación histórica entre las estructuras de poder y la fijación de
la norma, la ciencia lingüística contemporánea debe deslindar la génesis
sociocultural del idioma de su funcionamiento morfosintáctico interno. Admitir
dicho condicionamiento no invalida la operatividad abstracta del masculino
genérico, sino que acota su defensa a criterios de rigorosa eficiencia y
economía comunicativa frente a intervenciones institucionales arbitrarias.
En
Donostia-San Sebastián, septiembre de 2026
8. REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
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Real Academia Española sobre el lenguaje inclusivo en la Constitución. RAE.
[1] Por «los
interesados e interesadas».
[2] working
memory: procesamiento simultáneo de información a corto plazo.
[3] Jakobson demostró que la mente
humana economiza el lenguaje creando una opción "por defecto" (el
término no marcado) que sirve para representar la totalidad cuando no se quiere
especificar.
[4] Este diagnóstico demuestra que el desdoblamiento es una ilusión lingüística. El esfuerzo por visibilizar el femenino (las profesoras) queda anulado automáticamente al confluir con un adjetivo plural mixto (titulares), el cual impone la concordancia del masculino no marcado. Así, la propia estructura del idioma neutraliza la modificación intentada, volviendo estéril la sobrecarga de palabras.